
Un pobre en las calles de Cebú, Filipinas.
El sistema capitalista sufre por naturaleza crisis periódicas (ciclos económicos), a años de subida les siguen épocas de bajada económica, cada más o menos 10 o 15 años. Pero estas crisis no tienen grandes repercusiones en la sociedad, a veces pasan incluso desapercibidas para gran parte de los ciudadanos. Los gobiernos tienen la obligación de incidir en la economía para que las crisis sean pasajeras y no causen demasiados daños. De esta manera, la mayoría de los países siguen un sistema económico mixto, puesto que el estrictamente capitalista ya desembocó en el “Crack del 29”.
Recuerda y conoce la historia y nunca más se volverá a repetir, al menos en cuanto a los desastres mundiales se refiere. Pero parece que los políticos de todo el mundo no conocen esta gran verdad. Los bancos, los grandes causantes de esta crisis, embriagados por el “carpe diem” de la época, comenzaron no hace muchos años a generar hipotecas basura. Si te quieres comprar un coche y no tienes ni dinero y trabajo fijo, la lógica dice que te vas a quedar con las ganas. Pero esto es el todo vale, así que puedes ir a uno de los bancos que está luchando ferozmente por conseguir más clientes que la competencia, y pedir un crédito o una hipoteca, sin avales claro está, esto es jauja.

Manifestación de trabajadores de supermercados Spar en Granada por el cierre de la empresa (26-08-2008).
¿Qué pasa cuando los clientes dejan de pagar sus hipotecas a los bancos?
El desastre financiero. Los bancos se quedan sin liquidez para prestar dinero a ciudadanos y empresas, por lo que se deja de generar dinero. Comprar casas, que se han subido por las nubes, queda al alcance de muy pocos y en consecuencia se produce el “crak” del mercado inmobiliario. En el caso de España, con una economía fuertemente sostenida con el sector inmobiliario, la crisis será muy aguda. El consumo, exagerado años atrás, se resiente notablemente en la actualidad lo que deriva en la subida del paro. A menos consumo más paro, a más paro menos dinero, y a menos dinero menos consumo. Todo esto es igual a crisis económica con un futuro muy oscuro, es una pescadilla que se muerde la cola.
Y yo me pregunto: ¿Cómo es posible que los políticos no lo vieran venir para actuar en consecuencia? Estamos hartos de escuchar en las noticias las medidas que se toman día a día y en diferentes países para luchar contra la crisis. Son necesarias por supuesto, pero llegan muy tarde. El daño ya está hecho y salir de él resulta muy complicado. Las revueltas contra el sistema ya están brotando por Europa, como las anarquistas que tienen lugar especialmente en Grecia.
